no le saca la vuelta a la ley

¡¡EN LA PUERTA DEL HORNO!!

Historia del porqué no se puede cantar victoria hasta el último momento.

De manera increíble y a juzgar por los resultados que viene publicando el ONPE y que marcan una tendencia que parece ya irreversible, Keiko Fujimori habría perdido una elección que hasta hace una semana tenía ya ganada.

RICARDO LITUMA MUÑOZ

Publicado: 2016-06-06


Debo empezar este artículo reconociendo que me equivoqué. Hacia una semana había pronosticado que Keiko Fujimori ganaría las elecciones y se convertiría en la primera presidenta del Perú (http://zoonpolitikon-ricardolituma.lamula.pe/2016/05/31/pelonas-por-partida-doble/zoompolitikon/). PPK había hecho una campaña plagada de errores y en lugar de hacer el papel del líder “más allá del bien y del mal”, ajeno a la polarización que planteaban los “Nakers” y el único que podía romper esta a través de un gobierno de reconciliación nacional (apoyado además en su reconocida y exitosa experiencia profesional), había querido convertirse en el arquetipo del “Antifujimorismo”; Papel en el que, por su naturaleza y acciones previas, definitivamente no encajaba y que además no necesitaba desempeñar pues era un voto que, por “default”, se iba a decantar hacia él.

PPK había dejado de lado a los escépticos, a los indecisos, a aquellos que preferían el ausentismo, a los que no se sentían a gusto con ninguno de los dos polos políticos que se planteaban. El grupo de votantes que precisamente definirían la elección.

Keiko, por el contrario, había comprendido que el voto “duro” fujimorista tampoco le bastaba para llegar a Palacio de Gobierno y por ello había iniciado una temprana campaña de “apertura” para captar nuevos adherentes. Para la primera vuelta había separado a los “halcones”, reconocido errores en el gobierno del padre y hecho diversas declaraciones y gestos que apuntaban a desinflar su fuerte antivoto; y en la segunda vuelta había logrado posicionar varias propuestas que, aun cuando demagógicas, resultaban bastante atractivas para diversos bolsones electorales específicos. Además tenía una aptitud y actitud política mucho más desarrollada que la de PPK, que quedó bastante clara en el primer debate entre los dos candidatos.

Pero a manera de descargo respecto a mi hoy en día errado pronóstico, también había señalado al inicio de la competencia por la segunda vuelta, que el triunfo final estaría de lado, no del que muestre más virtudes o mejor programa, sino del que cometa menos errores o explote mejor los del rival (http://zoonpolitikon-ricardolituma.lamula.pe/2016/04/26/roller-boogie/zoompolitikon/).

Ahora bien, dada la experiencia electoral peruana, en la que hay un importante sector de la población que decide su voto en la última semana (e incluso en el mismo día del sufragio) resultaba vital cuidar mucho los movimientos finales de la campaña. Y precisamente fueron estos últimos movimientos los que decidieron la elección.

Y los errores vinieron de Fuerza Popular.

En la última semana, PPK ganó el debate, aunque ajustadamente, reaccionó a tiempo, evitando participar en la marcha del “No a Keiko” y recibió el apoyo de Verónika Mendoza; pero nada de eso explica, a juicio del autor de estas líneas, de manera determinante su triunfo final. Las razones vinieron del otro lado.

Como ya lo he señalado, Keiko Fujimori había hecho un gran esfuerzo por deslindarse de la herencia de su padre y en buena medida lo había logrado. Los esfuerzos del colectivo “Naker” para vincularla a dicho pasado habían alcanzado su techo y ya no podían quitarle más votos. Todo eran hechos del pasado, nada podía vincularla a hechos del presente. El análisis de las encuestas revela que Keiko le había arrebatado a PPK Lima y que su voto en los sectores jóvenes y de mediana edad había crecido. Ya no creían en la ecuación “Keiko = Alberto”.

La bomba con la que quisieron tumbarse a la candidata ya había sido neutralizada. Había quedado claro que no había evidencia alguna de que ella estuviese siendo investigada por la DEA. Joaquín Ramírez a pesar del cargo que ostentaba en la estructura de Fuerza Popular (el Secretario General) era casi un desconocido para la mayoría de la población, por lo que la falta de un deslinde adecuado con relación a dicho personaje (http://zoonpolitikon-ricardolituma.lamula.pe/2016/05/17/incompleto-control-de-danos/zoompolitikon/) tampoco la había afectado en demasía.

La batalla había sido ganada. ¿Qué razón había para seguir moviendo el tema?, ¡ninguna!. Y de allí vino el gran error de la campaña.

Cuando se develó el caso del audio manipulado para desacreditar a Jesús Vásquez (el informante de la DEA que había colaborado en la investigación de esta a Joaquín Ramírez) con la lamentable participación de José Climper, el candidato a la vicepresidencia de Keiko y principal vocero político de la organización, surgieron las siguientes sensaciones:

- Que Fuerza Popular, lejos de mantenerse al margen de las investigaciones a su cuestionado Secretario General (como decían públicamente), lo defendía “institucionalmente”, ¡y de la peor manera!.

- Que las prácticas del “Montesinismo” de manipulación de la información no eran cosa del pasado y que estaban aún vigentes en la esfera más cercana de la candidata presidencial.

Luego vendría la penosa conferencia de prensa del viernes previo a la elección, en la que el Congresista Pedro Spadaro, otro caracterizado vocero de Fuerza Popular, intentó vincular a PPK con el narcotráfico a partir de unos permisos otorgados, durante su gestión como funcionario público del gobierno de Alejandro Toledo, a la aerolínea “AeroContinente” del procesado por narcotráfico Fernando Zevallos. Intento que fue desbaratado una hora más tarde en otra conferencia de prensa, esta vez de Juan Sheput, vocero de los PPKausas, que no solo demostró la evidente mala intención y distorsión de los hechos denunciados sino que puso en evidencia unos cuestionables nexos que tendría el vocero fujimorista y Fernando Viaña periodista involucrado en audio “trucho” del caso Climper con el mentado Sr. Zevallos.

¡La “oscuridad” ya no era cosa del pasado, era cosa del presente…y del futuro también!.

A partir de esos hechos, la frase de PPK en el último debate presidencial “tú no has cambiado Pelona” resultaría efectivísima para la evaluación final de muchos electores.

A partir de esos hechos se produjo una corrida en la intención de voto que quienes tuvimos acceso a las encuestas de esta última semana pudimos comprobar. PPK recuperó puntos vitales en Lima y acentuaría sus diferencias en el sur, para finalmente posicionarse en un ajustadísimo primer lugar que muestran los resultados oficiales de ONPE.

Hoy en predios Fujimoristas deben ver con suma tristeza como se les escapa de las manos y en el último momento, un triunfo por el que habían trabajado con mucho esfuerzo durante toda la campaña, y con mucha inteligencia también…hasta hace solo una semana.


Escrito por

Ricardo Lituma Muñoz

Abogado, idealista político, amante de los animales, el arte, los viajes e hincha del buen fútbol


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